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Complicaciones del embarazo
Colestasis del embarazo
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¿Qué es la colestasis del embarazo?
La colestasis intrahepática del embarazo,
denominada también ictericia recurrente del embarazo, hepatosis
colestásica o ictericia gravídica, es una complicación que afecta al
hígado de la mujer embarazada. Interfiere en el flujo normal de bilis a
los intestinos, acumulando de esta forma sales biliares en sangre lo que
produce picazón (prurito), el síntoma más característico de esta
enfermedad.
La colestasis del embarazo puede aparecer durante el segundo trimestre
del embarazo, aunque es más probable que ocurra en el tercer trimestre.
El cuadro remite espontaneamente antes de las dos semanas después del
parto.
Generalmente se presenta en 1 de cada 1.000 mujeres y su aparición es
más frecuente si ya se tuvo esta complicación anteriormente, si existen
antecedentes familiares, o bien, si se trata de un
embarazo múltiple. También las mayores tasas de incidencia se han encontrado en mujeres de Chile y Suecia.
¿Por qué se produce?
Se produce cuando un obstáculo dificulta o
impide la secreción normal de bilis de la vesícula biliar. Se sospecha
también que las hormonas del embarazo influyen en la función de la
vesícula biliar, reduciendo o hasta deteniendo totalmente el flujo de
bilis. Debido a esto se produce en la mujer una acumulación
intrahepática de ácidos biliares, que difunden al torrente sanguíneo, lo
que genera picazón. Asimismo, cuando los niveles de bilirrubina
aumentan más allá de lo normal puede producirse ictericia (color
amarillento en la piel, los ojos y en las membranas mucosas). Ésta
aparece generalmente al cabo de 2 semanas luego de la aparición del
prurito y estos niveles de bilirrubina pueden llegar a ser tóxicos para
el feto. Asimismo, se incrementan las enzimas hepáticas, confirmando la
congestión existente en este órgano y alteraciones de los factores de
coagulación producidos en él.
¿Qué complicaciones puede traer al embarazo?
La colestasis del embarazo está asociada a
sufrimiento fetal,
parto prematuro o
muerte fetal intrauterina. Se cree que ésta última está asociada con el
pasaje hacia la placenta de ácidos biliares que son tóxicos para
el bebé. Además puede aumentar el riesgo en la mujer de hemorragia intra
y postparto por alteraciones de la coagulación.
¿Cuáles son los síntomas?
El síntoma más característico es una picazón
generalizada constante y a veces intolerable en la piel. Aparece
frecuentemente por las noches, generando en consecuencia
insomnio y
cansancio.
Suele comenzar en las palmas de las manos y/o plantas de los pies y
luego extenderse a todo el cuerpo. Sin embargo, la picazón no es el
único síntoma que la caracteriza, ya que también el prurito está
asociado al estiramiento de la piel durante el embarazo.
Otros síntomas relacionados son la coloración oscura de la orina
(coluria), la coloración clara de la materia fecal (acolia) y coloración
amarillenta de la piel, los ojos y las mucosas (ictericia). Además,
la embarazada puede presentar
náuseas,
vómitos frecuentes, malestar o dolor abdominal y pérdida del apetito.
La confirmación diagnóstica se lleva a cabo mediante análisis de
sangre.
¿Cómo se diagnostica?
Luego de la evaluación física y del estudio de antecedentes familiares (
preeclampsia, intolerancia a los anticonceptivos orales, colelitiasis, etc...) y antecedentes personales (colestasis del embarazo previa,
hepatitis,
etc...), el diagnóstico final se realiza mediante análisis de sangre
para evaluar la función hepática, los ácidos biliares, la bilirrubina y
los factores de coagulación producidos en el hígado.
Los diagnósticos diferenciales principales son las obstrucciones
extrahepáticas de la vía biliar por cálculos o tumores (que se descartan
por ecografía) y los procesos alérgicos donde el hepatograma es normal.
¿Cuál es el tratamiento?
El tratamiento consite en prevenir las
complicaciones materno-fetales y aliviar la picazón. Para aliviar la
picazón generalmente se utilizan medicamentos tópicos y antihistamínicos
orales. El ácido ursodesoxicólico contribuyen a mejorar la eliminación
de ácidos biliares disminuyendo la congestión hepática. Asimismo, si los
factores de coagulación de la sangre son anormales, puede recomendarse
la administración oral de
vitamina K para evitar hemorragias luego del parto.
De todas formas el objetivo principal del tratamiento es eliminar el riesgo de muerte fetal, que se logra
induciendo el parto cuando
el bebé tenga los pulmones lo suficientemente maduros como para poder
sobrevivir fuera del útero. Esto ocurre a partir de la
semana 37 del embarazo. El riesgo de muerte fetal aumenta si se deja que el embarazo continúe hasta las
40 semanas.
¿Cómo puedo aliviar la picazón?
Para aliviar la picazón te recomendamos que
duermas en un cuarto fresco y ventilado. Puede ayudar también la
aplicación tópica de geles con aloe vera o de cremas que contengan
avena. También es recomendable usar ropa de algodón y evitar salir
cuando hace mucho calor y humedad. De todas formas, si ya te encuentras
en tratamiento, la picazón disminuirá gracias a los medicamentos que te
hayan indicado.
¿Que sucederá luego del parto?
Luego del parto se le aplicará al bebé
vitamina K para protegerlo de posibles hemorragias. Además, se te
realizará un control del funcionamiento hepático, a fin de asegurar que
el higado no tiene secuelas. Si el problema continúa te derivarán a un
especialista en busca de otros problemas hepáticos. Asimismo existe la
posibilidad que el médico te recomiende evitar anticonceptivos orales
que contengan estrógenos y te sugiera otras
alternativas anticonceptivas.
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