Napolitano asegura que federales no colaboran con Alabama en su nueva ley
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Ley de inmigración tendría impacto en sector turismo de Alabama
WASHINGTON - El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no ayuda a las
autoridades estatales y locales de Alabama a hacer cumplir la nueva ley
estatal de inmigración, que permite a las autoridades locales detener a
personas bajo sospecha de que se encuentren ilegalmente en el país,
afirmó el miércoles la jefa de la seguridad de Estados Unidos, Janet
Napolitano.
El gobierno federal ha presentado una demanda para
bloquear la ley, que se considera como la medida estatal de inmigración
más dura del país.
"Hemos estado trabajando, el Departamento de
Justicia, en impugnar la ley", dijo Napolitano a la Comisión de Asuntos
Judiciales de la Cámara de Representantes.
Bloqueo temporalUn
tribunal federal de apelaciones en Atlanta bloqueó temporalmente este
mes una disposición en la ley que permitía a las escuelas públicas
controlar la situación inmigratoria de los estudiantes.
El tribunal, sin embargo, permitió en cambio a la Policía local interrogar a la gente sobre su situación legal.
Napolitano agregó que su dependencia colabora en su demanda con el Departamento de Justicia.
No se espera un fallo definitivo en el caso sino hasta después de varios meses.
Argumento republicanoLos
republicanos de Alabama alegan que la ley, aprobada este año por la
Legislatura controlada por ellos y promulgada por el gobernador Robert
Bentley, era necesaria para proteger los puestos de trabajo de los
residentes legales.
El gobierno del presidente Barack Obama, que
también está impugnando una ley similar en Arizona, ha argumentado que
la aplicación de la ley de inmigración es una responsabilidad federal.
Los
opositores de la ley estatal alegan que darle el poder de control
migratorio a las autoridades locales ha conducido a la discriminación
racial de los inmigrantes, tanto legales como ilegales.
Leyes
similares han sido aprobadas en Utah, Georgia, Carolina del Sur e
Indiana. Grupos de derechos civiles han presentado demandas para
bloquearlas.
Turismo en riesgoLa nueva
ley de Alabama contra la inmigración ilegal entró en vigencia el mes
pasado justo cuando tocaba a su fin la temporada alta del turismo en el
estado, lo que dejó a muchos empleadores en la zona en la incertidumbre
de lo que significará para ellos dentro de unos pocos meses.
Muchos
hoteles, restaurantes y otros comercios del área, famosa por sus playas
de arena blanca y aguas templadas cristalinas, emplean trabajadores
inmigrantes, en especial para tareas de cocina, limpieza y jardinería.
Algunos
son contratados localmente mientras otros son traídos con visas
temporales ante la demanda de temporada. La nueva ley entró en vigor a
fines del mes pasado en momentos en que los negocios estaban reduciendo
su personal hasta la temporada siguiente.
Poderes extraordinarios"La
ley llegó en un momento oportuno para la industria del turismo porque
tiene tiempo de considerar soluciones a cualquier problema de personal",
dijo el alcalde de Gulf Shores, Robert Craft, pero agregó que el área
no ha experimentado muchos problemas asociados a la inmigración ilegal,
de modo que la nueva ley no cuenta con el mismo apoyo que en otras
partes del estado.
Algunas disposiciones de la nueva ley fueron
bloqueadas por los tribunales federales, pero otras se mantuvieron,
entre ellas que la Policía pueda averiguar la situación inmigratoria de
una persona durante una infracción de tránsito y penalizar a los
inmigrantes sin residencia legal que efectúen trámites básicos como
conseguir una licencia de conducir.
La principal preocupación
entre los negocios de la costa es determinar qué necesitan para cumplir
con la nueva ley y asegurarse de conseguir suficientes trabajadores,
dijo Bob Higgins, de la Alianza para el Desarrollo Económico del Condado
de Baldwin.
"Creo más que nada que prevalece la incertidumbre
porque los negocios no están seguros de cómo los afecta la ley", afirmó.
"Y la incertidumbre provoca nerviosismo".
Futuro inciertoMuchos en la industria del turismo están a la expectativa preguntándose qué ocurrirá en la primavera.
Marie
Curren, de Brett/Robinson, compañía de alquiler de residencias en la
costa, dijo que la empresa todavía no ha sentido ningún efecto. "Todavía
es demasiado temprano para saberlo", afirmó. "Cuando en la primavera
colguemos el cartel de 'Trabajo se ofrece' veremos si tendremos que
enfrentar un problema".
La firma inmobiliaria Meyer Real Estate
perdió varios empleados que se fueron del estado atemorizados por la
ley, reveló la propietaria Sheila Hodges.
Matt Shipp, propietario
y chef en Shipp's Harbour Grill, en Orange Beach, perdió a varios
trabajadores después que se promulgó la ley, incluso uno de los mejores,
un brasileño, según dijo, que hacía preparativos para la cocina y
lavaba platos. El trabajador había vivido en la zona durante 12 años y
estaba legalmente en el país, pero como tenía algunos familiares que no
lo estaban, se fueron todos para la Florida.
"Era el mejor
empleado que he tenido en ese cargo en quince años", se lamentó. "No he
hallado a nadie de su capacidad o calidad para ocuparlo".
Por ese
puesto paga 10 dólares la hora, bien por encima del salario mínimo,
pero aunque el desempleo en el estado ronda el 10%, Shipp dijo que los
trabajadores estadounidenses que responden sus avisos por lo general
abandonan después de unas pocas semanas por las exigencias físicas del
trabajo.